... y Nú se enamoró
He decidido escribirle éste texto a alguien por muchísimos motivos, el principal es que me muero por estar con ella: a cada instante,
a cada momento y a cada segundo.
Lo voy a escribir en estrofas de tres líneas porque el tres, en sí mismo, es maravilloso (menos en un aspecto de la vida –según mi punto de vista)
Ahí va cariño.
Érase una historia de amor entre un hombre y una mujer. Se conocieron y se enamoraron sin condiciones ni explicaciones. Se casaron siendo ella muy joven: ¿a caso el amor tiene edad?
Érase una historia de amor entre dos personas: podría haber sido entre un payo y un gitano o entre un negro y una mujer blanca. Pues no. Fue una historia entre un blau y una blanc.
Érase una historia de amor con pasión y con mucha educación. Él era un hombre grande y ella una mujer menuda pero no por ello menos madura. Eran el uno para el otro.
Érase una historia de amor con mucho humor y con muchas risas. Se conocieron por la red y él le tendió su fabulosa red para que ella se enamorase de él.
Érase una hermosa historia de amor de la que nunca se diría que se rompería. Ella lo dio todo por él. Él se acomodó en su pedestal dejándola escapar.
Érase una fantástica historia de amor donde la pasión se alternó con sexo, drogas y rock n´roll. Todo era maravilloso hasta que las espinas se clavaron muy adentro del corazón.
Érase que un día ella se hartó de cuidarle y de mimarle. Ella necesitaba reflexionar tantas palabras fuertes y tantas piedras en su camino. Cerró la puerta con ella y supo que nunca más volvería a su exhogar.
Hete un día que, en la misma red que lo había conocido a él, se topó con otra alma que la atrapó sin mediar palabras. Ella fue tenaz (como su nombre lo sugiere) y conquistó a ésa alma iluminada.
Resulta que dicha alma iluminada le iluminó el camino de la felicidad y de la humildad. En persona se conocieron y ya nunca más se pudieron separar. Gracias a la amada red y gracias a su inmensa generosidad.
Érase una historia en la cual no existen culpables, siendo nosotras, víctimas de nuestras circunstancias. Dialogando se llega a muchas partes y, con la verdad por delante, podemos rozar el cielo y la tierra.
Desde entonces la alma iluminada le escribe continuamente poemas de amor dedicados a ella: única y exclusivamente para ella. Cada cual más variopinto y más especial
Desde entonces se llaman a cada instante. Se aman hasta la eternidad y se prometen amor perpetuo. Desde entonces se cuidan mutuamente y, cuando se ven, no cesan de amarse.
Te quiero mucho amor!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario